domingo, 8 de agosto de 2010

THE INCREDIBLE CHET BAKER PLAYS AND SINGS



¿Para que viajar a Italia sino para adquirir un par de ejemplares de este sobresaliente registro? Eso hizo nuestro estimado Coltrane y tuvo la cortesía de obsequiarme con uno de ellos. Este compacto vino a sustituir el desgastado vinilo que veneraba desde mi mas tierna juventud. En realidad podría parecer una grabación más de la época crepuscular del trompetista Chet Baker, pero para nosotros siempre ocupó un lugar destacado por su arrebatador lirismo y su intensidad emocional. Esta es la reseña que hace años escribió el propio Coltrane

______________________________________

Hay muchas y excelentes razones para regalarse una escapada a Italia: Florencia, Michellangelo Buonarotti, los canales de Venecia, las pizzas napolitanas... pero si eres aficionado al Jazz, no lo dudes, la razón principal es hacerse con una copia de este oscuro pero fabuloso disco de Chet Baker, inencontrable por el momento en nuestro país. El maestro del tono menor, del registro medio, revela aquí su insondable mundo interior con el único idioma que domina: la música. Esta no es una de tantas sesiones, algunas de ellas prescindibles, que el mítico trompetista grabó durante su último periodo transhumante por tierras europeas. A Baker hay que saber donde y cuando buscarlo, ya que su frágil esencia es un bien esquivo. Esta grabación está presidida por una serena melancolía, por un romanticismo crepuscular pero en modo alguno afectado. No hay espectaculares demostraciones técnicas, tan sólo sonidos que quiebran el alma, como los producidos por esa mágica sordina, tan davisiana, en Laura o I Waited For You. Una etapa más en el triste paseo por el atardecer de una vida que se apagó el 13 de Mayo de 1988, aplastada contra una acera de Amsterdam, la ciudad mas decadente del viejo continente. Déjate poseer por su espíritu.

______________________________________

Ficha técnica:

Chet Baker (trompeta, voz), Bruce Thomas (piano), Jacques Pelzier (flauta, saxo soprano), Gianni Basso (saxo tenor), Lucio Terzano (contrabajo), Giancarlo Pillot (batería).
Grabado en el Cap Studio, Milán. Marzo, 1977.

(c) 1977 Carosello Records & Tapes


I Waited for You del álbum "The Incredible Chet Baker Plays and Sings"

miércoles, 4 de agosto de 2010

MILES DAVIS. BIRTH OF THE COOL


Birth of the Cool de Miles Davis, una de nuestras primeras reseñas. Una grabación histórica que supuso el nacimiento de un movimiento musical y el descubrimiento del trompetista Miles Davis como líder carismático e indiscutible de la vanguardia jazzística, papel que mantendría los siguientes veinte años.   
_________________________________

"Birth of the cool se convirtió en una pieza de coleccionista, según creo, como reacción a la música de Diz y Bird". Así define el álbum el propio Miles en su autobiografía. Efectivamente, los músicos que pueden considerarse el verdadero germen de "Birth of the cool" - Gil Evans y Gerry Mulligan - buscaban desde hacía algún tiempo un sonido nuevo, mas suave y tranquilo que el ruidoso be-bop de Charlie Parker y Dizzy Gillespie; una música armónicamente mas compleja y rica en matices, en la línea de lo que venía haciendo la big band de Claude Thornill.

Y allí estaba Miles, como siempre, en el lugar indicado, en el momento indicado y, haciendo uso de su indiscutible olfato musical, eligiendo las mejores compañías, músicos jóvenes y pletóricos de nuevas ideas. Y, como siempre, la simbiosis funciona porque el trompetista era una compañía deseada y conveniente para cualquier joven aspirante, porque Miles era ya un músico conocido y respetado gracias a la fama que había alcanzado durante su periodo junto a Bird. Porque Miles siempre supo cuando un movimiento musical estaba muerto y tocaba hacer las maletas y el bop, no cabe duda de que agonizaba junto a la mayor parte de su creadores.

Y así, en tres distintas sesiones, entre Enero de 1949, y Marzo de 1.950 se graba, Birth Of The Cool, con un concepto musical sin duda original, tanto desde el punto de vista de la composición de la banda, con la inclusión de tuba y de trompa, de los temas incluidos en el álbum y de los arreglos, a cargo de Gil Evans y Mulligan, fundamentalmente. Este álbum supuso para Miles el punto de partida de una larga colaboración con Gil Evans, que sería el arreglista de sus álbumes Miles Ahead, Porgy and Bess, Sketches of Spain, el fallido Quiet Nights y la composición The Time of the Barracudas. La colaboración se extendería incluso al período eléctrico de la carrera del trompetista, anterior al registro de la seminal grabación Bitches Brew en 1.969.

El resultado es sorprendente y mucho mas debió resultar en su época. El sónido es cálido e innovador. Las composicones son tremendamente originales y refrescantes frente al claustrofóbico bop. La sonoridad de sus solistas se aleja de la extroversión y brillantez propia de los boppers. De hecho, según nos cuenta Miles, se buscó a Lee Konitz al saxo alto porque no sonaba como Bird, en lugar de a Sonny Stitt - eminentemente parkeriano - en el que se pensó inicialmente. El fraseo y el sonido de Miles también rompen amarras con el bop mostrándose sereno, introspectivo, sin aspiraciones atléticas, con un especial cuidado de la textura y calidad del sonido de su trompeta aterciopelado y sorprendemente expresivo.

Buena parte de los temas de Birth of the Cool se convirtieron en clásicos del jazz moderno gracias a este registro y han sido frecuentemente interpretados por otros músicos. Composiciones como "Budo" de Bud Powell, "Jeru", "Move" del batería Denzil Best o "Israel" un blues menor, compuesto por John Carisi y de la que el pianista Bill Evans nos ofrecería, una década después, una versión definitiva con su trío, junto al bajista Scott LaFaro. De la totalidad del repertorio tres temas eran de la pluma de Gerry Mulligan: "Jeru", "Venus de Milo" y "Rocker". Davis aportó el tema "Boplicity", compuesto junto a Gil Evans y la melancólica "Deception". El solo de trompeta de Davis en este tema, resulta paradigmático de su nueva concepción musical: emotividad y expresión, pero contenida bajo una suerte de timidez cautivadora. Otros temas de la sesión fueron "Rouge" de John Lewis o "Godchild" del pianista George Wallington. Se interpretan asimismo dos standards: "Moon Dreams" y "Darn that Dream", con la participación en esta última del cantante Kenny Haggod con su, hoy anticuada, voz engolada.

La edición de Capitol, The Complete Birth of the Cool, suma al álbum original registrado en estudio, una serie de grabaciones de escasa calidad técnica, pero de relativa importancia histórica, efectuadas meses antes de la grabación de estudio, en el club neoyorkino Royal Roost, con una banda de similar concepción musical pero con algunas, poco relevantes, diferencias en su composición.

La banda no se volvería reunir y cada uno de sus músicos seguirían sus carreras por separado pero una nueva era musical había comenzado y el resto... ya es historia.

domingo, 1 de agosto de 2010

JAZZ NO END: UNA DECLARACIÓN DE INTENCIONES


Hace unos quince años nacía la web jazznoend.com. Bueno, entonces el nombre era un poco mas largo porque nos veíamos obligados a usar servidores gratuitos con servicios a menudo nefastos, pero pronto nos pudimos permitir adquirir nuestro propio dominio y un alojamiento respetable, como corresponde a honrados padres de familia.

Así, nuestra página web fue creciendo, de forma más bien caótica, basada en un solo principio: hablaros de todos aquellos músicos y grabaciones que nos gustaban sin supeditarnos a criterios de moda o novedad, de popularidad o conveniencia. Para nosotros nunca fue importante manteneros al día de las novedades del mercado discográfico o de los jóvenes talentos que las protagonizan, porque aunque respetuosos con el trabajo de los nuevos artistas que mantienen viva la llama del jazz, y a los que seguimos con interés y atención, siempre hemos creído que el “Gran Jazz”, el que hizo internacionalmente conocido el nombre de este estilo, ya se ha hecho. Su tiempo ha pasado. Pero no por ello debe ser olvidado, como no se olvida la obra de Chopin o de Juan Sebastián Bach. Muy al contrario, consideramos que debe reivindicarse permanentemente la vida y obra de estos personajes míticos que crearon un estilo y una forma de vida, que ha marcado a generaciones de otros músicos y ha arrastrado a millones de devotos aficionados en el mundo entero durante casi un siglo. Su dimensión y atractivo es tal que se ha irradiado con intensidad a todas las otras formas del arte: la pintura, la literatura o el cine. Sin duda puede afirmarse, desde una perspectiva artística, que el siglo XX no hubiera sido lo que fue, sin la existencia del jazz.

Pero, por desgracia, en los últimos años, nuestras responsabilidades familiares y laborales y, por que no decirlo, también nuestra irremediable pereza, nos ha conducido a un progresivo abandono de la página, que se actualiza en la actualidad con muy poca frecuencia. Por ello, y con el fin de mantener viva nuestra actividad internaútica de una forma mas sencilla y ágil, nace hoy el blog Jazz No End, en el que, bajo los mismos criterios siempre mantenidos en nuestra página, os ofreceremos antiguas y nuevas reseñas, y como siempre, no solo del jazz mas puro o tradicional, sino también de variantes nacidas del mestizaje con otras músicas, como el rock o la música brasileña.

Muchas otros sitios de Internet os mantendrán al día de las últimas novedades y acontecimientos de este mundo del jazz, aún vivo y pujante. Jazz No End, sin olvidar el presente, pretende mantener un fondo bibliográfico de reseñas que se centran en aquellos discos y músicos que protagonizan la leyenda del jazz, relatada bajo el tamiz de nuestra opinión y de nuestros gustos personales.

Aquí os esperamos partir de ahora. Contamos desde hoy con vuestras visitas y opiniones en el blog de Jazz No End.