lunes, 27 de diciembre de 2010

CHICK COREA: STELLA BY STARLIGHT


Chick Corea es uno de los grandes del piano contemporáneo, además de un prodigioso compositor. Durante las cuatro últimas décadas ha desarrollado incansable dos carreras paralelas, una en el ámbito del jazz acústico y otra en entornos totalmente eléctricos. Esta segunda faceta de su actividad comenzó con su colaboración con Miles Davis en sus proyectos musicales de finales de la década de los años sesenta que finalmente alumbraron lo que hoy llamamos jazz-fusión. Chick Corea contribuyó a dar continuidad a esta propuesta musical con su conjunto Return To Forever. Aún intercalando diversos proyectos acústicos, Corea ha seguido trabajando en este ámbito de la música electrónica con su Elektric Band y en otros diversos álbumes temáticos en los que su imaginación portentosa ha recreado convincentemente, universos distantes, mundos fantásticos o personajes mágicos surgidos de mitos y leyendas, temáticas éstas a las que tan próximo se siente debido a su pertenencia a la Iglesia de la Cienciología fundada por el escritor L. Ron Hubbard.

Pero es del Chick Corea acústico del que queremos hablar hoy. Del simple pianista de jazz que en solitario, se sienta ante su instrumento y nos muestra su alma desnuda sin artificios ni intermediarios. Ése es el momento de la verdad de todo pianista.

Chick Corea se ha sometido a esta experiencia iniciática en varias ocasiones durante su carrera, ofreciéndonos en varios álbumes joyas como Ballad for Anna, Song of the Wind, So in Love, un increible But Beautiful o este excepcional Stella by Starlight que hoy seleccionamos de su álbum de 1994, Expressions.

Stella by Starlight es tal vez el epítome de todo lo que es Corea. Un aluvión de influencias nada disimuladas, desde Art Tatum a Thelonious Monk, pasando por su admirado Bud Powell. Una técnica superior que no obstante huye del fácil exceso, de la vacua exhibición atlética. Y por encima de todo ello, el tamiz de un intenso lirismo, que en este estándar se traduce en una compleja pero emocional reelaboración de la estructura armónica del tema que nos desvela finalmente, de un modo conmovedor, el sorprendente paisaje del espíritu sensible y vulnerable de este gran artista, único en su especie.

Stella by Starlight te emocionará sin duda y puede ser el punto de partida de un apasionado romance con la obra de este músico extraordinario cuya inspiración parece no tener fin. Una fuente que nunca se agota.

domingo, 28 de noviembre de 2010

OSCAR PETERSON Y LOS TROMPETISTAS


OSCAR PETERSON & DIZZY GILLESPIE
*
Caravan - Mozambique - Autumn Leaves - Close Your Eyes - Blues for Bird - Dizzy Atmosphere - Alone Together - Con Alma
*
Oscar Peterson - Piano
Dizzy Gillespie - Trompeta
*
Grabado en Londres, 28 & 29 Noviembre 1974


No existe ningún factor exógeno que nos impulse a recordar estas magníficas grabaciones. Ni se ha editado un recopilatorio, ni los protagonistas han fallecido recientemente ni nada por el estilo. Pero siempre será marca de esta casa el glosar las grandes obras del jazz de manera totalmente asíncrona con la actualidad, y esta es la ocasión de hacerlo. A principios de los años 70, el avispado productor y empresario de jazz Norman Granz, famoso por su afición a juntar grandes estrellas en multitudinarios conciertos (recordemos sus series de Jazz At The Philarmonic para Verve) y en sesiones de grabación, concibe la idea de unir en su recién creado sello Pablo Records a su pianista de cabecera Oscar Peterson con Dizzy Gillespie. Gillespie, extraordinario trompetista, principal protagonista e impulsor del bebop con Charlie Parker, estaba en aquel momento en plena madurez artística y profesional. El resultado de juntar estas dos fuerzas de la naturaleza no puede ser mas impactante. Estamos ante una grabación llena de fuerza, empatía y complejas interacciones entre dos músicos consagrados, con un oficio y una técnica musical difícilmente superable.

Suele acusarse a Peterson de ser un músico técnicamente extraordinario pero sin alma, incapaz de emocionar profundamente al oyente. Posiblemente haya mucho de cierto en esto, pero la música tiene otras muchas facetas desde las cuales es posible el disfrute, y en lo que se refiere a puro swing, en mi opinión pocos pianistas pueden hacerle sombra al viejo león canadiense. La música de Peterson es siempre estática, no evoluciona artísticamente, esta situada en un cómodo mainstream, pero amigos, en esa zona se desenvuelve con una inconmensurable maestría que hasta los mas recalcitrantes tendrán que reconocerle. Esa es la principal cualidad de estos duetos con Gillespie: son imbatibles, y al escucharlos se tiene la sensación de que ninguna otra combinación de músicos podría haber arrojado tan espectaculares resultados.

El disco fué un éxito, y Dizzy Gillespie obtuvo un premio Grammy por su interpretación solista en el mismo. Esto animó a Norman Granz a iniciar una serie de emparejamientos de Peterson con otros destacables trompetistas como Roy Eldridge, Harry Edison, Clark Terry y el por aquel entonces joven discípulo de Gillespie Jon Faddis, que se coló de rondón en este estelar plantel con muy apreciables resultados. Merece la pena rescatar estas grabaciones del olvido, ya que en general y con pocos altibajos, contienen la excitación del mejor jazz en una época en que la creatividad ya empezaba a declinar.


sábado, 13 de noviembre de 2010

BILL EVANS TRIO - SUNDAY AT THE VILLAGE VANGUARD




Aunque tarde, nobleza obliga, y con gusto devuelvo al amigo Parker el protagonismo que sin duda merece en este periódico desempolvar de clásicos de nuestra época dorada. No se me ocurre mejor sitio por donde empezar que estas legendarias grabaciones de nuestro pianista favorito en el club de jazz por excelencia, y que forman el núcleo esencial de la caja Riverside de Bill Evans que Parker, junto con otros compañeros, tuvo el inmenso acierto de regalarme por mi boda (pasando olímpicamente de la lista de regalos que con sangre, sudor y lágrimas había conformado en ese centro comercial que todos conocemos). Esto decía Parker en aquellos gloriosos años:

No era la primera vez que estos tres músicos se encontraban en el Village Vanguard, pero si sería la última. Diez días después de esta sesión el genial contrabajista Scott LaFaro, fallecía en un trágico accidente de tráfico. Con la muerte de LaFaro, Bill Evans perdía a su mejor acompañante. A un hermano espiritual que supo penetrar como nadie en la extraordinaria belleza de su música, inaugurando un nuevo estilo de trío en el que el bajo trasciende de su papel eminentemente rítmico y armónico para convertirse en un creador a pie de igualdad con el piano con el que intercambia frases y melodías, que improvisa sobre los temas en un sorprendente dialogo que exige técnica, sabiduría, respeto y sobre todo, grandes dosis de compenetración. A pesar del revés que la perdida de LaFaro supuso para la carrera Evans, en el futuro otros grandes bajistas como Chuck Israels, Gary Peacock, Eddie Gómez o Marc Johnson, vendrían a ocupar su puesto en este trío único.

Y estas grabaciones que aquí os proponemos son la máxima expresión del nivel que alcanzó la pianística de Evans durante este período y del importante papel que en este fenómeno desempeño LaFaro. La presencia en las grabaciones de dos temas de LaFaro (Gloria´s step y Jade Visions), nos permite comprender la dimensión del hermanamiento de ambos músicos en un universo impresionista y modal que Evans seguiría construyendo durante toda su carrera musical.

Pero escuchando a Evans y a LaFaro, no sería justo olvidar el papel que desempeña Motian en el resultado final de la obra. La importancia del bajo en los tríos de Evans, parece en ocasiones, relegar a un segundo plano a los baterías, pero es precisamente este hecho el que hace especialmente difícil su misión. El batería debe permitir y favorecer el mantenimiento del continuo dialogo piano-bajo y, sobre todo, ha de hacerlo audible al espectador y la moderación y sensibilidad de Motian, cumplen esa misión a la perfección en la totalidad de los temas que integran el álbum.

Miles Davis comprendió de inmediato la grandeza y originalidad del planteamiento musical de Evans al que incorporó a su sexteto, durante algunos meses de año 1.958, y al que volvió a llamar a fin de que interviniera en ese álbum seminal que es Kind of Blue. El trompetistas quedó cautivado por su tratamiento impresionista de los acordes basado en la música de Debussy, por la poesía que emanaba de sus improvisaciones sobrias y contenidas, pero emocionalmente conmovedoras, y por la técnica modal de improvisación sobre cambios de tonalidad, en la que el propio Davis estaba interesado.

En el Village Vanguard, estas características del arte de Evans se han desarrollado hasta la perfección y se muestran en toda su grandeza a través de todo el repertorio, desde las composiciones de LaFaro, ya citadas, pasando por un original eterno de Evans, Watz for Debby, que interpretaría durante su carrera , dos originales de Davis, Milestones y Solar y algún standard como Alice in Wonderland, My Foolish Hearth, Porgy, My Romace, My Man´s Gone Now, Some Other Time y All of You, todos ellos transformados por el genio musical de Evans y su trío, por su sensibilidad única e irrepetible. Como atractivo añadido Fantasy nos ofrece tomas alternativas de muchos de los temas, interpretados en los distintos pases de la velada.

Y como último ingrediente para un resultado incomparable, la sesión se desarrolla en el mítico Village Vanguard de Nueva York, cuyo escenario ha sido fuente inagotable de fertilidad para la creatividad de los grandes maestros del Jazz de la segunda mitad de nuestro siglo.

Y en este marco se desarrolla una sesión perfecta, un Domingo en el Village Vanguard, un Domingo mágico de arte y belleza, una emocionante despedida a la que tanto desearíamos haber asistido.



Ficha técnica


Bill Evans (piano), Scott Lafaro (contrabajo), Paul Motian (batería)


Gloria´s Step (Take 2) - Gloria´s Step (Take 3) - My Man´s Gone Now - Solar - Alice in Wonderland - All Of You - Jade Visions - My Foolish Hearth - Watz for Debby (take 2) - Watz for Debby (take 1) - Detour Ahead (take 2)- Detour Ahead (take 1) - My Romance (take 1) - My Romance (take 2) - Some Other Time - Milestones - Porgy


Grabado en Nueva York en vivo en el Village Vanguard, 25-6-1961

RIVERSIDE - Original Jazz Classics


domingo, 8 de agosto de 2010

THE INCREDIBLE CHET BAKER PLAYS AND SINGS



¿Para que viajar a Italia sino para adquirir un par de ejemplares de este sobresaliente registro? Eso hizo nuestro estimado Coltrane y tuvo la cortesía de obsequiarme con uno de ellos. Este compacto vino a sustituir el desgastado vinilo que veneraba desde mi mas tierna juventud. En realidad podría parecer una grabación más de la época crepuscular del trompetista Chet Baker, pero para nosotros siempre ocupó un lugar destacado por su arrebatador lirismo y su intensidad emocional. Esta es la reseña que hace años escribió el propio Coltrane

______________________________________

Hay muchas y excelentes razones para regalarse una escapada a Italia: Florencia, Michellangelo Buonarotti, los canales de Venecia, las pizzas napolitanas... pero si eres aficionado al Jazz, no lo dudes, la razón principal es hacerse con una copia de este oscuro pero fabuloso disco de Chet Baker, inencontrable por el momento en nuestro país. El maestro del tono menor, del registro medio, revela aquí su insondable mundo interior con el único idioma que domina: la música. Esta no es una de tantas sesiones, algunas de ellas prescindibles, que el mítico trompetista grabó durante su último periodo transhumante por tierras europeas. A Baker hay que saber donde y cuando buscarlo, ya que su frágil esencia es un bien esquivo. Esta grabación está presidida por una serena melancolía, por un romanticismo crepuscular pero en modo alguno afectado. No hay espectaculares demostraciones técnicas, tan sólo sonidos que quiebran el alma, como los producidos por esa mágica sordina, tan davisiana, en Laura o I Waited For You. Una etapa más en el triste paseo por el atardecer de una vida que se apagó el 13 de Mayo de 1988, aplastada contra una acera de Amsterdam, la ciudad mas decadente del viejo continente. Déjate poseer por su espíritu.

______________________________________

Ficha técnica:

Chet Baker (trompeta, voz), Bruce Thomas (piano), Jacques Pelzier (flauta, saxo soprano), Gianni Basso (saxo tenor), Lucio Terzano (contrabajo), Giancarlo Pillot (batería).
Grabado en el Cap Studio, Milán. Marzo, 1977.

(c) 1977 Carosello Records & Tapes


I Waited for You del álbum "The Incredible Chet Baker Plays and Sings"

miércoles, 4 de agosto de 2010

MILES DAVIS. BIRTH OF THE COOL


Birth of the Cool de Miles Davis, una de nuestras primeras reseñas. Una grabación histórica que supuso el nacimiento de un movimiento musical y el descubrimiento del trompetista Miles Davis como líder carismático e indiscutible de la vanguardia jazzística, papel que mantendría los siguientes veinte años.   
_________________________________

"Birth of the cool se convirtió en una pieza de coleccionista, según creo, como reacción a la música de Diz y Bird". Así define el álbum el propio Miles en su autobiografía. Efectivamente, los músicos que pueden considerarse el verdadero germen de "Birth of the cool" - Gil Evans y Gerry Mulligan - buscaban desde hacía algún tiempo un sonido nuevo, mas suave y tranquilo que el ruidoso be-bop de Charlie Parker y Dizzy Gillespie; una música armónicamente mas compleja y rica en matices, en la línea de lo que venía haciendo la big band de Claude Thornill.

Y allí estaba Miles, como siempre, en el lugar indicado, en el momento indicado y, haciendo uso de su indiscutible olfato musical, eligiendo las mejores compañías, músicos jóvenes y pletóricos de nuevas ideas. Y, como siempre, la simbiosis funciona porque el trompetista era una compañía deseada y conveniente para cualquier joven aspirante, porque Miles era ya un músico conocido y respetado gracias a la fama que había alcanzado durante su periodo junto a Bird. Porque Miles siempre supo cuando un movimiento musical estaba muerto y tocaba hacer las maletas y el bop, no cabe duda de que agonizaba junto a la mayor parte de su creadores.

Y así, en tres distintas sesiones, entre Enero de 1949, y Marzo de 1.950 se graba, Birth Of The Cool, con un concepto musical sin duda original, tanto desde el punto de vista de la composición de la banda, con la inclusión de tuba y de trompa, de los temas incluidos en el álbum y de los arreglos, a cargo de Gil Evans y Mulligan, fundamentalmente. Este álbum supuso para Miles el punto de partida de una larga colaboración con Gil Evans, que sería el arreglista de sus álbumes Miles Ahead, Porgy and Bess, Sketches of Spain, el fallido Quiet Nights y la composición The Time of the Barracudas. La colaboración se extendería incluso al período eléctrico de la carrera del trompetista, anterior al registro de la seminal grabación Bitches Brew en 1.969.

El resultado es sorprendente y mucho mas debió resultar en su época. El sónido es cálido e innovador. Las composicones son tremendamente originales y refrescantes frente al claustrofóbico bop. La sonoridad de sus solistas se aleja de la extroversión y brillantez propia de los boppers. De hecho, según nos cuenta Miles, se buscó a Lee Konitz al saxo alto porque no sonaba como Bird, en lugar de a Sonny Stitt - eminentemente parkeriano - en el que se pensó inicialmente. El fraseo y el sonido de Miles también rompen amarras con el bop mostrándose sereno, introspectivo, sin aspiraciones atléticas, con un especial cuidado de la textura y calidad del sonido de su trompeta aterciopelado y sorprendemente expresivo.

Buena parte de los temas de Birth of the Cool se convirtieron en clásicos del jazz moderno gracias a este registro y han sido frecuentemente interpretados por otros músicos. Composiciones como "Budo" de Bud Powell, "Jeru", "Move" del batería Denzil Best o "Israel" un blues menor, compuesto por John Carisi y de la que el pianista Bill Evans nos ofrecería, una década después, una versión definitiva con su trío, junto al bajista Scott LaFaro. De la totalidad del repertorio tres temas eran de la pluma de Gerry Mulligan: "Jeru", "Venus de Milo" y "Rocker". Davis aportó el tema "Boplicity", compuesto junto a Gil Evans y la melancólica "Deception". El solo de trompeta de Davis en este tema, resulta paradigmático de su nueva concepción musical: emotividad y expresión, pero contenida bajo una suerte de timidez cautivadora. Otros temas de la sesión fueron "Rouge" de John Lewis o "Godchild" del pianista George Wallington. Se interpretan asimismo dos standards: "Moon Dreams" y "Darn that Dream", con la participación en esta última del cantante Kenny Haggod con su, hoy anticuada, voz engolada.

La edición de Capitol, The Complete Birth of the Cool, suma al álbum original registrado en estudio, una serie de grabaciones de escasa calidad técnica, pero de relativa importancia histórica, efectuadas meses antes de la grabación de estudio, en el club neoyorkino Royal Roost, con una banda de similar concepción musical pero con algunas, poco relevantes, diferencias en su composición.

La banda no se volvería reunir y cada uno de sus músicos seguirían sus carreras por separado pero una nueva era musical había comenzado y el resto... ya es historia.

domingo, 1 de agosto de 2010

JAZZ NO END: UNA DECLARACIÓN DE INTENCIONES


Hace unos quince años nacía la web jazznoend.com. Bueno, entonces el nombre era un poco mas largo porque nos veíamos obligados a usar servidores gratuitos con servicios a menudo nefastos, pero pronto nos pudimos permitir adquirir nuestro propio dominio y un alojamiento respetable, como corresponde a honrados padres de familia.

Así, nuestra página web fue creciendo, de forma más bien caótica, basada en un solo principio: hablaros de todos aquellos músicos y grabaciones que nos gustaban sin supeditarnos a criterios de moda o novedad, de popularidad o conveniencia. Para nosotros nunca fue importante manteneros al día de las novedades del mercado discográfico o de los jóvenes talentos que las protagonizan, porque aunque respetuosos con el trabajo de los nuevos artistas que mantienen viva la llama del jazz, y a los que seguimos con interés y atención, siempre hemos creído que el “Gran Jazz”, el que hizo internacionalmente conocido el nombre de este estilo, ya se ha hecho. Su tiempo ha pasado. Pero no por ello debe ser olvidado, como no se olvida la obra de Chopin o de Juan Sebastián Bach. Muy al contrario, consideramos que debe reivindicarse permanentemente la vida y obra de estos personajes míticos que crearon un estilo y una forma de vida, que ha marcado a generaciones de otros músicos y ha arrastrado a millones de devotos aficionados en el mundo entero durante casi un siglo. Su dimensión y atractivo es tal que se ha irradiado con intensidad a todas las otras formas del arte: la pintura, la literatura o el cine. Sin duda puede afirmarse, desde una perspectiva artística, que el siglo XX no hubiera sido lo que fue, sin la existencia del jazz.

Pero, por desgracia, en los últimos años, nuestras responsabilidades familiares y laborales y, por que no decirlo, también nuestra irremediable pereza, nos ha conducido a un progresivo abandono de la página, que se actualiza en la actualidad con muy poca frecuencia. Por ello, y con el fin de mantener viva nuestra actividad internaútica de una forma mas sencilla y ágil, nace hoy el blog Jazz No End, en el que, bajo los mismos criterios siempre mantenidos en nuestra página, os ofreceremos antiguas y nuevas reseñas, y como siempre, no solo del jazz mas puro o tradicional, sino también de variantes nacidas del mestizaje con otras músicas, como el rock o la música brasileña.

Muchas otros sitios de Internet os mantendrán al día de las últimas novedades y acontecimientos de este mundo del jazz, aún vivo y pujante. Jazz No End, sin olvidar el presente, pretende mantener un fondo bibliográfico de reseñas que se centran en aquellos discos y músicos que protagonizan la leyenda del jazz, relatada bajo el tamiz de nuestra opinión y de nuestros gustos personales.

Aquí os esperamos partir de ahora. Contamos desde hoy con vuestras visitas y opiniones en el blog de Jazz No End.